Italiano English Français Deutsch Español Português

A vosotros, trabajadores, desempleados, precarios, despedidos.

A vosotros que estáis a pocos años de la jubilación y veis la empresa por la que lo disteis todo cerrar sus puertas, sabiendo que nadie os volverá a contratar jamás.

A vosotros que creísteis en las promesas. A todos aquellos que, antes de las elecciones, os prometieron el oro y el moro. Y que, pasadas las elecciones, os dieron la espalda, dejándoos solos para sobrevivir en condiciones que ningún ser humano debería conocer jamás.

Ningún político, ningún partido, ningún gobierno, ningún sindicato ha hecho jamás algo para mejorar de verdad vuestra vida. Han actuado contra vosotros.

El Precio Que Habéis Pagado

Muchos de vosotros habéis muerto trabajando. Otros han perdido extremidades, ojos, oído. Otros viven con enfermedades que hacen de cada día un calvario.

Esta situación ya no es reformable. Sin un cambio radical, las cosas solo pueden empeorar para vosotros.

En la Comunidad de Soberanos, las cosas funcionan de manera diferente.

Cada ciudadano tiene derecho, desde el nacimiento, a 5.000 euros al mes libres de impuestos. Pero el poder adquisitivo real es aún mayor, porque en la Comunidad no se pagan impuestos, tasas, impuestos sobre combustibles, canon de televisión, tasa de basuras, billetes de transporte público.

La sanidad es gratuita. Los medicamentos son gratuitos. Todo lo que compráis está libre de cualquier añadido fiscal.

Cada Ciudadano Recibe:

Una casa en propiedad, asignada desde el nacimiento, inalienable.

Un laboratorio en propiedad, donde realizar los propios proyectos.

800 metros cuadrados de terreno agrícola.

Libre acceso al Templo del Conocimiento.

Y ningún patrón.

No es un sueño. Es un proyecto concreto.

Pero para realizarlo se necesita la colaboración de todos. También la vuestra.

Ahora la elección está en vuestras manos: seguir sufriendo este sistema, o uniros a la Comunidad de Soberanos y construir juntos un futuro diferente.

La elección es vuestra.